martes, 24 de marzo de 2009

HISTORIA DE UNA CÁTEDRA II


Veo a través de tus ropas
La piel que envuelve tu cuerpo
Lo conforma
Y siento las ondas que lanzas
Con los movimientos
Que realizas una y otra ves
Imaginando que tus brazos
Son un molino de viento
Me abrazan a tres asientos
De tu detenido bulto masculino
Que devoras
Con tus palabras
Y desde aquí sentada
Siento tu lengua mojada
Por la fascinación
De tu sistema de estatua
De hombre firme
Fuerte
Constante.

1 comentario: